QUESADILANDIA.- No hemos acabado de pagar las Fiestas del Bicentenario, y el país ya se nos está cayendo en pedacitos chiquitos. Y es que vea nomás: Los 30 principales Estados de la República Mexicana, más Colima (a donde no llega el internet), dieron a conocer un comunicado conjunto donde anuncian sus intenciones se separarse de México y formar su propio país, si en la capital de la nación, el Distrito Federal, insisten en la tradición bárbara de preparar quesadillas y preguntar, en el colmo de la inhumanidad, si "las queremos con queso".
Mil y un argucias han inventado los chilangos para justificar esta pregunta. "Que si puede ser quesadilla sin queso", "que depende que cómo se doble la tortilla es taco, quesadilla o sincronizada", dicen esos nativos. Pero no comprenden que sin queso...es taco. Y se acabó.
Pese a la evidencia contundente, y el apoyo que tienen los Estados por parte de la ONU, UNICEF, NASA, FIFA y Capcom, el DF insiste que seguirá preguntando si las quesadillas las quieren con queso, y aseguran que no están "espantados" (asustados, preocupados), por la inminente separación. "Mejor", dicen, "llévense a los del Estado de México, a ver si los aguantan".
LOS EXPERTO OPINAN
"El país atraviesa por momentos de tensión", explicó Elver González, politólogo de la Universidad Agraria de San Juliantla. "El gobierno mexicano le hizo a creer al pueblo que la Guerra Cristera se hizo por motivos religiosos, sin embargo, en los últimos años, se supo que en realidad se trató de un levantamiento armado en el Occidente y el Bajío porque las enchiladas en el DF no enchilan. Fueron putaceras graves. Ahora estamos ante el mismo panorama".
Marcelo Ebrard, ex regente de la capital del país, y a quien sorprendimos probándose unas pelúcas, explicó en exclusiva para el AJO que "a mi me vale madre, yo soy vegetariano".
-"Pero, señora, las quesadillas pueden no llevar carne", insistimos.
-"Ay no, entonces no sé. Déjenme".
Después de estas declaraciones de altura por parte de antiguo Rey de la capital, nos queda claro que la brecha que se está abriendo entre los distritofederalenses y el resto del país es enorme. "Si en la capital ya le dieron el título de 'Reina del rock' a Alejandra Gumán, nos podemos esperar que a cualquier cosa le digan quesadilla", remató Elver González.
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martes, 29 de enero de 2013
miércoles, 15 de junio de 2011
4 temas para conversar con tu jefe sin que te corra.
¿Tu trabajo es divertido como darle de comer a un caracol?, ¿sientes que esa chispa de emoción que existía se perdió en el retrete de tu empleo?, ¿piensas que tus jefes son una crápula de momias que hacen ver a Mun-Ra como un adolescente con acné? Entonces estás sufriendo el síndrome del "Trabajador desanimado y haragán que está hundiendo a la empresa", mejor conocido en Recursos Humanos como "sujeto de potencial despido".Pero, ¿cuándo tus amiguis del Ajo te han dejado sólo, a tu suerte? Jamás. Por eso y tras años y años de hacernos güeyes, decidimos decididamente ayudarte con una amplia baraja de temas con los que podrás impresionar a tu querido tratante de esclavos (a.k.a jefe) y así, dejar el mar de la mediocridad para que brilles cual lucero matutino en el cielo vespertino.
1.- "Jefe, usted está muy guapo": Cuidado, este tema lo tienes que abordar con tacto, sobre todo si en la oficina todavía no saben que eres gay o si sí lo saben, no querrás que todos piensen que te quieres ligar al patrón (fuchi).
Si hay algo que le encanta a tu jefe es que alguien considere que tiene perfil griego y aspecto nórdico, aunque tenga nariz de perico y su cuerpo parezca olla de tamales. Recuerda, las mentiras blancas hacen reír al niño dios.
2.- "Jefe, ¿cómo ve?, pinche selección": Otro clásico. Primero hay que estar seguros que al negrero de tu patrón le guste el fut, si no, ni lo intentes. Segundo, la "Decepción" mexicana de futbol es un blanco fácil de crítica. Si no juegan mal, es porque entre los jugadores se andan bajando las viejas o porque tragaron sopita de letras vitaminadas con clembuterol.
Si el Tri viene de arrollar a una nación como Isla Guadalupe o la selección Gay de Arabia Saudita, no olvides llegar a la oficina con tu camiseta verde. ¡A los jefes les encantan esas muestras de nacionalismo!
3.- "Jefe, ¿ya supo?": "Los chismes y oficina" son un sólo concepto en sí, como lo es "tacos de mercado y mugre". Y si hay alguien interesado en meter la nariz en todo, ese sin duda alguna es el hombre que firma tu cheque de nómina.
Al jefe dile de cualquier movimiento que ocurra cerca de tu receptáculo, desde lo relevante a lo abstracto para mantenerlo cautivo. Dile que Perengano se está clavando la nomina e infla los viáticos como si fuera un globo aeroestático. O recuérdale que Zutana tapó el baño con una tanga. No falla, tu te convertirás en su TVNotas.
4.- "Jefe, usted, tan generoso". Pedirle un aumento al cacique de tu oficina puede ser más difícil que encontrar el certificado de primaria de Gloria Trevi. Por eso, primero que nada, tienes que adular las cualidades (inexistentes, claro) de filántropo que tiene el mero mero. Que si dona el cambio en el Oxxo o que le regala sus calzones usados a los orfanatos. Lo que sea.
Cuando tu patrón ya se sienta entre la Madre Teresa y Güicho Dominguez, es momento de soltar suavemente el sablazo. Dile que el dinero es para mantener a tu familia, que no conoce ni la carne y viven del Kilo de Ayuda que venden en Wal-Mart. Ojalá pegue, campeón.
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